
«Schünemann no se conformó con crear unas piezas de intriga excelentes, que lo son. Aspiró a más. Se estrujó el cerebro y creó un personaje insospechado: el ;detective; Tomas Prinz, cuya fina sensibilidad y su olfato para descubrir la impostura humana le llevan a ser un individuo…














































































































Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.