por Giorgio Todde
El verso de un poema –Y qué amor no cambia– retumba obsesivamente en la cabeza de Efisio Marini desde el día en que el comendador Alceste Tramontano, «hombre de honor» temido y reverenciado en Nápoles, le enseña el diario de la joven Restitùta Serràle. Ésta, muerta aparentemente…
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