Esas ramas que se mueven rítmicamente al son del viento, esas hojas que bailan apasionadamente a su compás y ritmo, sin hacerle daño a nadie, sin importarle nada, sin preocuparse por nada, entienden de libertad. Sí, de libertad. *** Soy una isla, una isla negra diminuta, escondid…
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