Durante una Olimpiada de ajedrez celebrada en La Habana, Bobby Fischer tuvo un encuentro apasionado más allá del tablero. El disidente soviético Natan Sharansky estuvo nueve años encarcelado en un gulag siberiano. Para sobrevivir al cautiverio, jugó miles de partidas en su cabeza…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.