por Fabien Nury
Angola no es una prisión. Su función no es encerrar a los criminales, ni mucho menos rehabilitarlos. Angola es una empresa, y su única razón de ser es hacer dinero. Y en ese aspecto, funciona de un modo ejemplar. Al igual que en el primer tomo, encontramos en «Tyler Cross. Angola…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.