Yo amo a los hombres. Los amo a todos sin distinci—n. Pero los que adoro son los hombres que saben cuando ponerte las manos encima. Quiero decir, sin que tœ se lo digas. Los que saben reconocer cuando ha llegado el momento de pedirte el telŽfono, sin que tu tengas que exhibir tu…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.