por Eduardo Moga
Acaso, porque te amo, creas que la fortuna te ha señalado; acaso, que el ciego escalofrío de mi cuerpo en tu cuerpo te ennoblece; que el frío del mundo es menos frío si abrigo la duna de tu pecho con la ola del deseo; que la luna que me alumbra, te alumbra también a ti; que el rí…
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