por Alberto A. Roiz
Con veintiséis años, todavía vivo en casa de mi padre. La relación con mi familia no es la mejor, pero ¿quién no ha acabado a gritos alguna vez en una comida de domingo? Tampoco es que me esté yendo muy bien en el amor. Y tengo un trabajo precario en una cafetería de especialidad…
Aún no se ha publicado, pero podrás reseñarlo cuando salga.