El soberano de la Isla de los Cuatro Vientos era sabio y todopoderoso. La vida de los débiles para él no tenía valor alguno y la guerra le había permitido dominar todos los pueblos. El zar amaba a su hija más que a la vida. La princesa vivía en la abundancia, pero nunca sonreía.…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.