por Julio C. Torres
El lenguaje no permite el suspenso que la naturaleza cultiva en el invierno. En el silencio del centro de la isla se percibe una tensión que se eleva, invisible y compacta, que toca la piel como un recuerdo incompleto, y los ruidos que en el verano serían imperceptibles son ahora…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.