"'Casilda'. Amarte empieza siempre diciendo tu nombre. Si lo digo solemne, es una invocación litúrgica que abre la ceremonia del amor silencioso, hondo, serio. Pero si tu nombre, Casilda, suena a campanilla festiva, el amor es un juego, una chispa traviesa de luz que nos hace reí…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.