por Carmen Gil
Aquella mañana el aire olía a fiesta, el cielo estaba muy azul y un sol grande y redondo le daba los buenos días desde lo alto. Daniela sonrió. Y la sonrisa de Daniela voló y voló y fue a posarse en el corazón de Roberta, como un colibrí en primavera... Un relato repleto de figur…
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