por Peter Newell
La pequeña Polly adora las siestas. No importa que esté sentada en su silla, tumbada en la hierba o tocando el piano, irresistible, el sueño siempre llega. Muchos piensan que Polly es una chica perezosa. Pero están equivocados. Polly está despierta, muy despierta. Y pronto descub…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.