Nada más salir de la cárcel, Sandoval acepta un trabajo temporal como vigilante de seguridad en un polígono industrial semiabandonado. Así conoce a Belasco, propietario de Saphari, un restaurante especializado en carnes éxoticas y otras delicatessen extravagantes, como el nyotaim…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.