por Max Gallo
¡Los cristianos a los leones! Julio Prisco, ciudadano de Roma, ha oído durante toda su vida este grito en boca de la plebe. Ha visto a la joven cristiana Blandina y a sus hermanos en la fe ir al martirio para gozar de Dios. Pero él cree en los dioses de Roma y es amigo de Marco A…
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