por Marc Cistaré
En la España de la posguerra, solo había una cosa peor que llamarse Rojo y era apellidarse Rojo Rojo. Esto es lo que no deja de repetirse el protagonista de esta historia. Conrado Rojo Rojo ha pasado la contienda sano y salvo en un puesto administrativo del bando nacional. Sin em…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.