por Braulio Llamero
El bonachón rey Simplón 13 solo cobraba impuestos a sus súbditos cuando la cosecha había sido buena. Claro está que apenas tenía dinero, y el poco con que contaba se lo gastaba en trajes para su caprichosa novia, y en contratar más ministros. La llegada al país de un dragón hizo…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.