por Günther Jakobs
'¡Buaaa!, no quiero meterme en el agua', lloriquea Emil Pato. Emil tiene miedo. Pero Henry lo tranquiliza y le muestra paso a paso lo fácil que es nadar. Y, efectivamente, Emil puede nadar ¡completamente solo!
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.