por Miren Agur Meabe
La noche en que su madre murió, Elora vio un relámpago violeta desde la ventana del hospital Saint-Étienne. Comprendió al instante que aquel fogonazo era la llama de su madre, recién liberada del mundo. Y simultáneamente vio dibujarse por sí sola una figura en el cristal empañado…
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