por Alfonso Basallo
«Uno nunca está preparado para el cautiverio. Y yo, Francisco Basallo Becerra, menos que nadie.» En el verano de 1921, una de las harcas de Abd el-Krim asedia el campamento español de Dar Quebdani. Cuando irrumpen en la plaza, los rifeños no respetan el pacto de capitulación, cog…
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