Pedro Ballester Arenas Pedrito para los más cercanos era un joven enamorado de la vida. Buen estudiante y gran amigo, hijo y hermano; aunque, como todos, también tenía sus luchas y defectos. La enfermedad fue para él una verdadera forja en la que se puso de manifiesto su fideli…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.