por Pascual Ulpiano
Los bastardos tratan de financiar su propio grupo terrorista y, para conseguirlo, nada mejor que raptar a Pilarín, la hija oronda de una ministra por la que pedir un rescate o, a malas, alojar una bala en su rubio y repeinado cráneo. Buenas noticias para Palop, en todo caso. La A…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.