El martes 13 de enero de 1981, siete encapuchados de ETA irrumpieron en la fábrica de helados Avidesa y secuestraron a su dueño, el empresario valenciano Luis Suñer, de setenta años. Era una persona que definía bien aquella época: paternalista, bendecido por el franquismo y vener…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.