por Geronimo Stilton
En esta historia... ¡el cronómetro corre más que tú! ¿Quién dijo que madrugar fuese sano? Yo, desde luego, no. Salgo a correr por Ratonia y… ¡PUM!: la ciudad entera está empapelada con la sonrisa de Míster Optikus , un ratón del que no me fío ni un bigote. Para colmo, por echarle…
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