por Daniel Kehlmann
Cuando Arthur Beerholm era todavía un niño, su madrastra murió fulminada por un rayo y a él lo enviaron a un internado esnob y perdido en las montañas. Fue allí donde tuvo su primer (y desafortunado) contacto con el ilusionismo. Años después, Arthur es aprendiz de un prestidigita…
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