por Cesar Gonzalez
«Una banda de arrogantes adolescentes sancionando sus propias leyes. Los ojos de nuestros amigos muertos nos miraban a toda ahora. Eran espíritus protectores aguardando nuestra visita. Montañas de ofrendas al dios más inmoral desperdigadas a nuestros pies. Un lago lleno de papele…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.