De expresión inmensamente triste, rara belleza y vida trágica, Annemarie Schwarzenbach no dejó indiferentes a cuantos la conocieron, como Thomas Mann y sus hijos, André Malraux y Carson McCullers, quien le dedicó su libro Reflejos en un ojo dorado. Viajó a Persia una y otra vez a…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.