¡Pachunga! ¿Y ahora qué hago contigo?, exclamó mi tío Nino viéndome de arriba abajo. Así es él, si está contento, aúlla de emoción, y si no le hace gracia, igual te lo dice con voz de orquesta. Es chistoso, pero mis papás no le tienen paciencia. Bueno, ni a mí, ni a las mascotas,…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.