por Susana Rico Calleja
Exigentes, adivinas, exageradas, enfadonas, mete-patas, corta-rollos, olvidadizas… ¿Por qué las mamás son tan mandonas? Y además, ¿por qué son tan especiales y tiernas y maravillosas?
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.