Cuando Herbert George Wells creó su ingeniosa máquina del tiempo, no se limitó a trasladar a su inventor al año 802701 para contemplar un Londres totalmente cambiado, una raza humana degenerada, una civilización en ruinas, producto de un progreso científico incontrolado... Influi…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.