por Noe Casado
A veces perderlo todo es la única forma de encontrarse. Imaginad que cada familia hiciera un sorteo para repartir los papeles: el espabilado, el gafe, el vividor, la oveja negra… Pues a mí me ha tocado ser la pariente pobre . Sí, esa misma, la de los apellidos rimbombantes —me ll…
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