por Mar del Olmo
Ezequiel Montes tiene la vista puesta en la jubilación de su puesto como funcionario de Correos. Su existencia es ordenada para él y monótona a ojos ajenos. Es un marido aburrido, un padre ausente y un buen amigo con el que compartir un partido de Champions. Rechaza todo aquello…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.