por Stephenie Meyer
«Cuando el papel me cortó el dedo, solo salió una gota de sangre del pequeño rasguño. Entonces, todo pasó muy rápido. "¡No!", rugió Edward. Aturdida y desorientada, miré a los ojos enfurecidos de seis vampiros repentinamente hambrientos.» Para Bella Swan hay una cosa más importan…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.