por Begoña Méndez
«Y de las aguas brotaron cadáveres ahogados. Y los seres aún con vida salieron hasta la orilla en busca de oxígeno. Y en la tierra fallecieron cuatro o cinco toneladas de peces con los ojos vacíos y las bocas abiertas. Y entonces todos lloramos porque el daño se hizo carne y es i…
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