por Pepe Maestro
En el interminable desierto de Chinchaquetechincha, donde los lagartos corren de puntillas y los coyotes aúllan, vive Pedro Pedrusco junto a la pandilla de forajidos más borrica y antipática que te puedas imaginar. Y allí es donde va a parar Rosa Violín del Álamo Azul, una damise…
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