Incluso estando acostado mis pensamientos vuelan hacia ti, mi amada inmortal, tan pronto alegres como de nuevo tristes, ansiando saber si el destino se dignará a escuchar nuestra plegaria, pues solo concibo vivir eternamente contigo o no vivir. Carta de Ludwig van Beethoven a su…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.