En El labio del payaso, como equilibrista disfrazado de poeta, Jesús Torres Beato transita sin miedo por la cuerda floja que une lo místico y lo mundano, lo pop y lo sacro, lo amoroso y lo ácido. Y es que en un mismo poema puede aparecer Pavarotti rezando en la Giralda o un galgo…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.