por Berta Piñán
Cuando yo era muy, muy, muy pequeña, más pequeña que una cebolla o quizá más pequeña que un garbanzo, pues yo no vivía aquí, en esta casa, ni en esa ciudad, ni siquiera en este país porque vivía en un lugar al que llaman "el extranjero" y por lo que se ve es un lugar que queda mu…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.