por Hiroshi Itô
«Este es el señor Ruraru. Y esto es...» Así comienzan todas las aventuras del señor Ruraru, un hombrecillo solitario y bigotudo. Vive en una casa pequeña con un jardín cubierto de césped, que cuida cada día del mundo. Siempre viste igual. Es probable que siempre duerma del mismo…
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