La cabina estaba en penumbra, y la luz del salpicadero dibujaba sombras en su rostro de tal modo que, cuando lo miré y vi cómo se calaba el gastado sombrero de paja con la vista en la carretera, me recordó a alguien muy querido por mí; me recordó a todas las personas que conocí…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.