por Victoria García
Las hormigas filanderas tenían miedo de salir del agujero en el que vivían, hasta que un día se cansaron y decidieron que no podían seguir en esa situación. Así que le preguntaron a la Gran Maestra Filandera, que les dio la solución: tenían que salir en fila y en silencio. Un cue…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.