por Sara Wolf
El duque de la poderosa Casa Hauteclare fue el primero en morir. Con mi daga en su espalda. No lo vio venir. No anticipó a la hija bastarda que se suponía que moriría con su madre, por orden suya. Ahora no queda nada. Solo una ira blanca como el hielo y la necesidad de hacer paga…
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