por Brigette Mine
Las hadas tenían que ser dulces todo el tiempo. Y pulcras. Comían tarta sin dejar migas por todas partes, bebían té sin derramarlo. En sus vestidos no podía verse jamás ninguna mancha o rastro de suciedad. Con sus voces acarameladas contaban las más tiernas historias, y daban toq…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.