Uno se acostumbra a saber que tienes que morir como a su nariz, a su cara o a uno de sus codos. Todos los días eres consciente de ello, pero no lo consideras un problema grave más que cuando tienes un accidente, miras la agenda o te dan un puñetazo en la napia. Gitano, el serio G…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.