por Alice Hemming
Cuando descubre una preciosa flor creciendo en el bosque, Ardilla decide que es suya. Después de lo que pasó con las hojas en otoño, nuestra amiga está decidida a mantenerla a salvo. Pero quizás Ardilla quiere protegerla demasiado… ¡Al fin y al cabo, incluso las flores necesitan…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.