por Eva García
No se puede mirar el mar y no amarlo, o temerlo: el mar no deja, no puede dejarnos indiferentes porque cubre más del 70 % de la Tierra. Y a pesar de su fuerza inmensa, está herido, muy herido por el hombre. Uiko inicia su aventura y conoce a una serie de personajes que le hablan…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.