por Daniel Nesquens
Lo cotidiano se vuelve fantástico y mágico, además de muy divertido. Un pelícano que se ofrece como caja fuerte a un banco, un niño que crecía sin control, un faro con alma de proyector de cine o un melocotonero agradecido son algunos de los protagonistas de estas historias. Unos…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.