por N.m. Bodecker
«Corre, Carmen, Carmencita, mi Carmina, venga, venga, que el invierno se avecina.» Así empieza este poema nonsense y divertido. Y mientras Carmen se ocupa todo el día de las tareas del hogar, su marido está repantigado en el sofà… Pero ¿qué le está preparando al tirano de su mari…
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