Mientras va caminando su sombra se desliza sobre el suelo, y así su silueta va llenándose ahora, aquí de yerba, de gravilla más tarde y luego de adoquines. Es así como llega a ser la yerba, la piedra, el adoquín, el charco que salpica sus gastados zapatos y es así es como aprende…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.