por Geronimo Stilton
Hubo una vez una bella joven que se quedó sin padres y se vio obligada a vivir con su madrastra y las dos hijas que ésta tenía. Como estaba a cargo de las tareas más duras de la casa, siempre se manchaba los vestidos de ceniza, y de ahí su nombre: Cenicienta. Un hada madrina se l…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.